El valor de la atención a lo largo de nuestra vida

El valor de la atención a lo largo de nuestra vida

Desde que nacemos prestamos atención a todo lo que nos rodea, lo primero nuestra madre. Dependiendo de la atención que esta tenga sobre nosotros en los primeros días nuestro instinto de supervivencia se desarrollará más o menos con el fin de vivir seguros y con afecto, dos aspectos claves en nuestro desarrollo humano.

Ese instinto de supervivencia va a ser una pieza clave en dónde y cómo atendamos en nuestra vida. A mayor seguridad y afecto menos necesidad de estar alerta y por lo tanto nuestra atención será mayor en aspectos que conciernen a nuestro desarrollo humano y no tanto a sobrevivir.

En los niños y las niñas que han sufrido abandono en las primeras etapas de vida su atención se ve afectada generando, la mayoría, TDA o TDAH. La razón es que a nivel emocional no tienen la seguridad y la calma que les proporciona un apego seguro y eso les genera, mental, emocional y físicamente, desarrollar un mecanismo de estar alerta pendiente de lo de”fuera” inconscientemente para su supervivencia, que no es otra que sentirse aceptados con amor, un reconocimiento y una tranquilidad que les da la seguridad que están con su figura de apego.

Pero no todas las personas que tienen problemas de atención han sido abandonadas en la infancia en el sentido literal. Hoy sin ser abandonados, los niños y las niñas viven en una sociedad donde las figuras de apego pierden su referencia en los primeros años de vida y los niños y las niñas conviven con muchas otras figuras( abuelos/as, cuidadores/as, guarderías, ludotecas…)sin tener llegar ninguna a ser un referente con tal impacto que les aporte la seguridad y el afecto necesario para poder “atender” aspectos de su persona claves para su desarrollo, más allá de lo académico. 

El contacto emocional en la infancia con las figuras de referencia hace que la atención de los/as niños/as mejoren, de la mano de normas que guien al menor con seguridad les ayudará a que su mente centre sus pensamientos en el momento, con plena presencia en lo que hacen y lo que sienten. No se trata de más tiempo, se trata de consciencia, para poder dedicarle al menor el momento con esa atención consciente que necesita para generar ese vínculo que le da, consciente e inconscientemente, la seguridad y el afecto de la o las personas con sun sus referentes.

Los niños y las niñas necesitan tener anclados unos pilares de seguridad para la construcción de su ser, de crear su auténtico ser. Cuanto menos seguros se sienten más se dispersan y más se alejan de si mismos convirtiéndose en adultos, inseguros, dispersos en sus metas, sin cosa claras y con metas y motivaciones sin acción.

Por eso la atención es una pieza clave en el desarrollo de la persona que somos y llegamos a ser a lo largo de nuestra vida. He visto muchos adultos que siguen siendo niños tratando de sobrevivir, con ese instinto de supervivencia inscosciente del que se quedaron atrapados en la infancia, aunque sus circunstancias no sean esas su sensación y emoción con la que viven si por lo que lo que llegan a lograr no es, ni mucho menos, lo que podrían si no moviesen todos sus asuntos con esa sensación.

Ayudar a un niño/a a prestar atención a lo que piensa, siente y hace ha de ir de la mano, por lo tanto, de una mirada amplia de su entorno de iguales, de amigos y de familia porque es donde está moviéndose entre lo seguro/inseguro; el apego/no apego/; afecto/no afecto y guiarle en:

  • Atender desde dentro de sí mismo hacia fuera.
  • Escuchar con atención en los tres niveles: mental, emocional y física.
  • Educar en el aquí y el ahora. Ser consciente del momento, pensamientos, emociones y acciones en el momento.
  • No es para hoy, es una forma de vida, una forma personal que le guiará su desarrollo vital.
  • Ayudarle en la gestión del miedo para generar una atención a su ser, a sus necesidades y a la realidad sin la influencia inconsciente de mirada “fuera” para atender el peligro.
  • Cuidar, como educadores, donde ponemos la atención porque ellos la ponen.
  • Revisar y reducir cualquier medio externo que pueda interferir en este proceso de atención desde su ser como puede ser televisión, juegos y vídeos de móvil y otros juegos de pc.

Esperamos que este artículo te haya sido de ayuda

Centro de Psicología Educarte

Esther Ponce Blázquez.

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